COMPROMISO de lealtad con nuestra madre Tierra procurando un equilibrio entre fuerzas cósmicas y fuerzas telúricas, COMPROMISO de gratitud con nuestros antepasados sorianos que cuidaron de estas viñas para que ahora sean centenarias, COMPROMISO de responsabilidad con nuestros sucesores a quienes ahora cuidamos las que en un futuro serán sus cepas y hoy nos han prestado.
En los alrededores de San Esteban de Gormaz cultivamos majuelos centenarios de los cepajes Tinta del País y Albillo Mayor. Estas viñas viejas junto a los suelos de origen calcáreo van a expresar a través de sus uvas el paisaje vitícola soriano.
La familia recupera los majuelos antiguos, conservando su carácter y su método de cultivo artesanal. Cada vendimia se convierte en un acto de respeto hacia la tierra soriana.
La familia comienza a cultivar las viñas viejas heredadas aplicando técnicas ecológicas, biodinámicas y regenerativas, única forma de alcanzar la expresión más pura de nuestro terruño.
Surge Bodegas Lunas de Castromoro, fruto de la pasión de tres hermanos y de una misma ilusión: elaborar vinos auténticos inspirados en los ciclos de la luna.
Llega la primera cosecha de Rayo de Luna, un vino que refleja el alma de los majuelos viejos y el espíritu de Soria. Su éxito confirma el camino emprendido.
Surge Bodega Lunas de Castromoro fruto de la pasión de una familia soriana por el mundo del vino, en donde los ciclos lunares y la escucha pausada a la tierra guiaran todas nuestras elaboraciones. Con esta cosecha se inicia la elaboración del primer Rayo de Luna, uvas y vino que acompañamos en todo su proceso con un mimo artesanal que permite expresar el alma de los majuelos viejos sorianos
Nuestra bodega se encuentra en Pedraja de San Esteban donde elaboramos los vinos en recipientes de barro, madera y hormigón. Un espacio donde tradición y modernidad se encuentran para expresar así el alma de esta tierra.
La bodega camina el presente fundiéndose en una total armonía con esta fría tierra y así poder lograr en todas sus vendimias la expresión más pura de cada añada, de cada suelo y de cada majuelo.
Desde la selección de las mejores uvas de la Ribera del Duero soriana, nuestros vinos tintos destacan por su cuerpo, equilibrio y elegancia.
Criado en barricas de roble, expresa aromas intensos a frutos rojos maduros, notas especiadas y un final largo y armonioso.
Un vino que refleja la fuerza de la tierra y la calma de las noches de luna sobre los viñedos de San Esteban de Gormaz.
De viñas cultivadas en altura y suelos calizos nace este vino blanco fresco y luminoso.
Sus aromas recuerdan a flores blancas, cítricos y frutas de hueso, con una boca equilibrada y un toque mineral característico de nuestra zona.
Un vino pensado para disfrutar en buena compañía, lleno de vida y de la esencia más pura de Castilla y León.